Comunicado Grupo Mayor de Mujeres sobre Financiamiento para el Desarrollo

  Llamado a los gobiernos para adoptar una Declaración Política fuerte con enfoque de Derechos Humanos.

NACIONES UNIDAS-El Grupo Mayor de Mujeres, que representa a más de 600 organizaciones de mujeres de más de 100 países, está profundamente decepcionado con el resultado de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada en Addis Abeba, Etiopía, del 13 al 16 de julio pasados. El acuerdo resultado de la conferencia, la Agenda de Acción de Addis Abeba AAAA, es el plan mundial para la financiación del desarrollo global. Si bien muchos gobiernos celebran los resultados de Addis, el GMM lamenta que el texto no aborde las profundas desigualdades generadas por políticas económicas e institucionales que socavan los derechos humanos y la igualdad de género.  

 La Agenda de Acción no está en conformidad con las exigencias de los países en desarrollo, y en caso de aplicarse, es poco probable que mejore la vida de las mujeres y las niñas más pobres del mundo o que facilite el desarrollo sostenible. 

Una de las mayores decepciones generadas por el documento se refiere a la cooperación fiscal internacional; los países desarrollados rechazaron la propuesta de un organismo global sobre impuestos que habría frenado los flujos financieros ilícitos de las corporaciones multinacionales lo que permitiría a los países en desarrollo aumentar sus ingresos domésticos. Bajo la arquitectura fiscal actual, los países en desarrollo pierden hasta 10 veces más de lo que reciben como ayuda internacional en los flujos financieros ilícitos.

Además, la AAAA falló en:

Avanzar en soluciones a las crisis de deuda de los países en desarrollo, poniendo en peligro los derechos humanos de mujeres y niñas en todo el mundo que deben soportar la dura carga de las medidas de austeridad vinculadas al pago de la deuda.

Combatir los desequilibrios en el sistema financiero global o avanzar un nuevo paradigma para la gobernanza económica democrática. Las mujeres siguen actuando como amortiguadores y estabilizadores durante las crisis financieras.

Regular el papel y las acciones del sector privado, a través de marcos regulatorios para alinear sus acciones con los derechos humanos y los objetivos de desarrollo sostenible, y haciendo responsables a las corporaciones en caso de violaciones a los derechos humanos o a la igualdad de género.

Asegurar que el comercio y los acuerdos de inversión no debiliten las políticas de defensa de los derechos humanos y generen empleo digno, en consonancia con las normas internacionales del trabajo.

“El nuevo programa mundial de desarrollo está siendo descrito como transformador, pero no podemos esperar un cambio si las reglas económicas son las de siempre,” dijo Tessa Khan, abogada internacional de derechos humanos parte del Foro Asia Pacífico sobre Mujeres, Derecho y Desarrollo. “Lo que se necesita es un sistema económico y un modelo de desarrollo mundial más equitativo que proteja, respete y cumpla con los derechos humanos.”